Las ventas en la farmacia online en España aumentaron alrededor de un 9 % hasta abril de 2026, por encima del 6,3 % del conjunto del mercado farmacéutico, según los datos de IQVIA. Un ritmo que obliga al canal digital farmacéutico a ampliar sus catálogos más deprisa de lo que pueden escribir las fichas de producto.
La inteligencia artificial generativa permite seguir ese ritmo, pero en este sector plantea dos riesgos. El primero es que todas las farmacias acaben sonando igual, con descripciones técnicas y planas difíciles de distinguir entre sí. El segundo es que el modelo atribuya a un producto propiedades que no puede reivindicar. Las normas europeas sobre cosméticos y complementos alimenticios limitan lo que se puede afirmar de ellos, y un producto de parafarmacia sin respaldo clínico no puede presentarse como un tratamiento.
El trabajo comienza antes de que la IA genere el texto
La información de cada producto existe, pero suele estar repartida entre la documentación del fabricante, el catálogo y distintos equipos, y no siempre llega a la IA completa ni acompañada de las indicaciones necesarias. El problema empieza aquí, porque cuando falta algo, el modelo completa los huecos con sus propias interpretaciones. Así aparecen propiedades que el producto no tiene o descripciones que no suenan a la marca. Evitarlo exige fijar, antes de generar la ficha, qué se sabe del producto, qué fuente respalda cada dato, qué se puede afirmar, qué información falta y qué no debe inventarse. Es el método que OnCatalog, la plataforma de Ontranslation que genera fichas de producto con inteligencia artificial y las adapta a cada mercado, ha desarrollado bajo el nombre de “Product Truth” (“verdad del producto”).
«En una farmacia online, la ficha tiene que vender diciendo exactamente lo que hace el producto, y nada más. La IA puede escribir miles de fichas, pero antes alguien tiene que explicarle cómo habla la marca, qué se puede afirmar y qué no. Ese trabajo previo separa escalar un catálogo de escalar errores», explica Oscar Nogueras, CEO de Ontranslation.
Chachifarma: escalar sin perder la voz propia
Chachifarma, una farmacia online española con un tono cercano y directo, necesitaba ampliar su catálogo sin parecerse al resto del sector. Antes de generar una sola ficha, su equipo y el de OnCatalog dedicaron varias sesiones a definir ese tono, los límites normativos de cada tipo de producto y la estructura de cada ficha. Primero probaron con 30 productos y, una vez validado el resultado, ampliaron al resto del catálogo y publicaron cada tanda en menos de 24 horas.
La clave estuvo en el control previo a la publicación. Cada ficha pasó una revisión automática de su estructura y de su optimización para buscadores, y después una revisión humana centrada en la composición de cada producto, donde un error tiene más consecuencias. La farmacia mantuvo su tono en todo el catálogo y en dos meses publicó 238 fichas nuevas, 16 de las cuales llegaron al Top 10 de Google sin campañas de pago.
Farma2Go: velocidad de lanzamiento sin comprometer la salud
Farma2Go, farmacia online con sede en Cantabria, se enfrentó este verano al problema contrario. Un único producto, urgente y delicado: unas gafas para observar el eclipse solar de agosto. Partía solo de una foto del producto y cualquier error en la ficha sobre su uso o sus advertencias, podría perjudicar al consumidor.
Antes de escribir, el equipo de OnCatalog contrastó la documentación del fabricante con la norma ISO 12312-2 para filtros de observación solar directa. Con esa base generó la ficha, la revisó y la adaptó a cinco mercados. Dos horas después, el producto estaba a la venta en Portugal, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido. La ficha portuguesa llegó al top 3 de Google y se convirtió en la página más visitada de toda la tienda. El producto superó las 4.000 unidades vendidas entre todos sus mercados antes del eclipse.
Los dos casos parten de una misma premisa: antes de pedir velocidad a la inteligencia artificial, hay que asegurarse de que la información del producto es fiable. Definir qué puede decir la marca, qué no y qué debe adaptarse a cada mercado permite publicar más rápido sin multiplicar errores.




