La moda online en España ha dejado de ser una alternativa al comercio físico para convertirse en su columna vertebral. Según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el comercio electrónico en nuestro país superó los 110.000 millones de euros en 2024, con la moda como una de las categorías dominantes. Y es que tres de cada cuatro compras online tienen como destino algún producto del sector textil o calzado. Un volumen que se concentra con especial intensidad en los periodos de rebajas.
El Observatorio Cetelem situó el gasto medio por persona en las rebajas de verano de 2025 en 313 euros, una cifra que comprime en pocas semanas una presión que el resto del año solo vuelve a aparecer durante la peak season, de octubre a diciembre. Para las tiendas online, ese pico de tráfico y de transacciones no perdona debilidades. Los cuellos de botella en el proceso de pago, que en cualquier otro momento del año pasan desapercibidos, en periodos de alto consumo se convierten en ventas perdidas.
Rapidez y comodidad: el pago como parte de la experiencia de marca
La experiencia de compra no termina cuando el cliente elige el producto, lo hace cuando completa el pago. Un proceso de checkout lento, que obliga a introducir los datos de tarjeta en cada visita o que redirige al usuario a páginas externas, rompe la coherencia de una experiencia de marca que el retailer ha construido con cuidado desde el escaparate hasta el carrito.
Para poder responder a esa demanda de inmediatez y comodidad, es fundamental que los retailers integren en sus procesos de pago funcionalidades como el almacenamiento de tarjetas, pago en un click o la opción de pagos recurrentes. «Un cliente que ya ha comprado antes no quiere volver a rellenar un formulario, por eso la posibilidad de completar una transacción en un solo clic reduce la fricción en el momento más sensible del proceso, mejorando directamente la tasa de conversión.» Dice Jorge Sorial, Country Manager de Craftgate en España.
En paralelo, las transacciones mediante enlace o código QR abren una vía adicional para capturar compras fuera del flujo habitual de la tienda. De esta forma, el proceso de efectuar pagos en entornos digitales como redes sociales o WhatsApp se simplifica al no tener que pasar necesariamente por el ecommerce de la marca. Una característica especialmente relevante teniendo en cuenta que el 76% de las compras de moda online en España se realizan desde el smartphone, según un informe de la consultora Digitalmenta.
Shopify y la libertad de elegir cualquier método de pago
Shopify concentra una parte relevante de los ecommerce de moda en España por su escalabilidad. Sin embargo, la configuración de pagos por defecto del sistema, ofrece opciones limitadas. Una característica que limita a aquellos comercios online en crecimiento o que comienzan a vender en otros países.
En ese momento en el que el ecommerce necesita mayor flexibilidad, los módulos de orquestación de pagos se convierten en aliados dentro del entorno Shopify, ya que permite el enrutamiento inteligente para reducir costes de procesamiento o aceptar transacciones con tarjeta directamente en el checkout sin redirigir al usuario fuera de la tienda. Por otra parte, añade métodos locales de alta penetración, como Bizum en el caso de España, y suma métodos alternativos con fuerte crecimiento entre el consumidor de moda. Además, una de sus grandes ventajas es que el seguimiento de transacciones, autorizaciones, cancelaciones y reembolsos queda centralizado en un panel de control único.
Las rebajas de este verano serán, para muchos retailers, la primera prueba real para entender si su infraestructura de pagos está a la altura de lo que el cliente espera en un momento de alto consumo. Para superarla, las plataformas de orquestación de pagos, como Craftgate, integran en un solo lugar todo lo que el ecommerce de moda necesita para que no se produzcan fricciones externas ni internas en el momento de materializar la compra.




