El fin del efectivo, el triunfo de la velocidad y la continuidad del reinado de Zuckerberg serán algunos de los cambios que se vienen en la economía y los negocios

 

Con la edición número 201, FastCoompany celebra su 20° aniversario mirando al futuro. El cambio dinámico de las últimas dos décadas es sólo un precalentamiento de lo que está por venir.

“Hoy hay 7200 millones de suscripciones móviles y sólo 2900 millones de personas tienen banda ancha”, asegura Hans Vestberg, CEO de la compañía sueca Ericsson. “Pero a medida que avance la tecnología los precios se achatarán. Para 2020 el 90% de la población del mundo estará cubierta por redes de banda ancha móviles. En otros cinco a diez años la banda ancha tendrá alcance universal.”

Esto, sostiene Vestberg, tendrá un impacto transformador. Señala un precedente histórico que ya tiene cientos de años: el motor de vapor. Cuando se inventó, su función era remover agua de las minas. Después se aplicó la tecnología a otros sectores, lo que generó naves de vapor y ferrocarriles y dio un enorme impulso a la industria. El advenimiento de la tecnología de conexión móvil es igualmente poderoso e igualmente subestimado, dice Vestberg. Estamos aún en las fases iniciales, con implicancias para la salud, la educación, la banca, la energía, la manufactura y más. “Nuestra limitación es nuestra imaginación”, dice. Las predicciones de transformación de Vestberg son repetidas por quienes se encuentran en la vanguardia de otras disciplinas: genética, energía alternativa, inteligencia artificial, etc. Si uno se desplaza por los caminos de desarrollo más probables en cada una de estas áreas y luego incorpora todos los avances a un futuro, ve que estamos en un punto de inflexión dramático.

El concepto de “flujo generacional” es el indicado para describir esta era de transición. Debido a que los cambios vienen tan rápido, la capacidad de adaptación es un valor creciente. Esto puede asustar a algunos, pero también es innegablemente entusiasmante, y para quienes están preparados para abrazar esta realidad emergente las posibilidades son muy tentadoras.

Lo que sigue son 20 observaciones que creemos que se mantendrán en los años por delante. Son predicciones, y como tales están cargadas de limitaciones y supuestos. Pero combinadas delinean un mundo del mañana en el que el trabajo seguirá siendo personal, la computación seguirá siendo social y el conocimiento seguirá siendo poder. Y en el que las reglas para el éxito serán siempre cambiantes.

1. La velocidad triunfará

Los mejores equipos de fútbol del mundo le ponen énfasis al ritmo de juego por sobre la perfección. Reconocen que mantener la pelota en movimiento rápido es mejor que esperar y tratar de hacer el pase ideal. La velocidad surgió como un imperativo de los negocios en 1995 con el auge meteórico de Netscape y se ha vuelto aún más central en los varios años transcurridos. La constante iteración y redefinición son rasgos centrales desde Amazon, pasando por Google, hasta Netflix, y en todo sector ahora se requiere abrazar ese ritmo. (La pregunta aún no contestada: ¿qué gobiernos aprenderán a operar con este imperativo de velocidad?) Facebook puede ser la expresión última del cambio iterativo, previendo que las nuevas iniciativas serán imperfectas y mejorándolas incansablemente con el paso del tiempo.

2. Mark Zuckerberg encabezará la marcha

Cuando llamamos a Zuckerberg “el chico que rechazó US$ 1000 millones” en la tapa de nuestra edición de mayo de 2007, era un muchacho de 22 años con cara de bebe y sólo 19 millones de usuarios. Hoy sigue teniendo cara de bebe, pero se ha convertido en un líder sin parangón. Ahora, a los 31 años, con casi 1500 millones de clientes en todo el planeta, Zuckerberg sigue siendo extremadamente exitoso, pero de todos modos subestimado. Se ha mejorado incansablemente como empresario y sigue concentrado en aprender. Este rasgo psicológico, junto con el hecho de que tiene más de US$ 30.000 millones y una participación que le da control de una empresa que abarca el mundo, garantizan virtualmente que será una figura fundacional de nuestra evolución económica y cultural durante décadas.

3. Malala construirá

Luego de que se recibe un Premio Nobel de la Paz de adolescente, ¿qué viene a continuación? La joven paquistaní Malala Yousafzai está respondiendo a esa cuestión aprovechando su imagen pública global no simplemente para elevar la conciencia de las necesidades educativas de las niñas en el mundo en desarrollo, sino también para orquestar programas prácticos que tendrán impacto tangible. Lo que representa su naciente Fondo Malala es un esfuerzo continuo para cambiar las expectativas sociales. Malala misma representa la vanguardia de una generación que recién comienza a lanzarse: talento joven madurando en oscuros rincones del planeta.

4. Elon Musk inspirará

Que Musk sea o no la encarnación en la vida real de Tony Stark no es la cuestión. Tampoco lo es el éxito que tengan sus empresas: Tesla, SpaceX y SolarCity. Lo que importa es que las ideas de Musk y su ejemplo son una fuerza catalizadora del progreso en una de las cuestiones más endiabladamente complicadas de nuestro tiempo: el cambio climático. Al crecer la población del mundo y mejorar el nivel de vida, produciremos más gases de efecto invernadero, más polución. No se materializará una acción concertada de alto impacto de los gobiernos a menos que haya una crisis. Lo que queda entonces es una solución basada en el mercado que es precisamente lo que Musk se dedica a instigar.

5. La tecnología mejorará la condición humana

La ciencia ficción a menudo pinta un mañana distópico. Pero si uno piensa en la lente grande de la historia, los avances tecnológicos han mejorado la vida de la gente de modo sistemático. Si bien no se pueden olvidar las cosas a menudo crueles y rapaces que han sido perpetradas en el nombre del progreso, también vale la pena recordar que los temores al mañana a menudo fueron exagerados. La expectativa de vida global ha aumentado sistemáticamente a lo largo de los siglos y en la última década ha mejorado en todas las regiones del mundo.

6. Las herramientas digitales generarán oportunidades

La desigualdad sigue siendo rampante en Estados Unidos y en todo el mundo. La divisoria digital ha servido a menudo para aumentar la brecha entre los que poseen y los desposeídos. Pero el aumento de la penetración móvil ofrece un potencial de cambiar esa dinámica. Cuando los celulares de banda ancha tengan ubicuidad global (como predice Vestberg de Ericsson), las herramientas de aprendizaje digital ofrecidas por la Academia Khan Duolingo y otras transformarán las oportunidades en el mundo en desarrollo. Los docentes y alumnos del mañana no estarán confinados a aulas, ni a los países y las ciudades que pueden costearlas.

7. La democracia será digital

Los pesimistas han dado muchas explicaciones de por qué votar en Estados Unidos no se puede hacer vía Internet: autenticación de la identidad, seguridad, confiabilidad. Estas preocupaciones han sido superadas por empresas tales como bancos y minoristas y pronto los Estados las resolverán también. A medida que una nueva generación de votantes participa de las elecciones -un grupo criado con las compras online y acceso instantáneo vía aplicaciones- el proceso tradicional de votación se volverá insostenible.

8. La diversidad se profundizará

Los que controlan los resortes del poder en los negocios y el gobierno en Estados Unidos siguen siendo predominantemente hombres y blancos. Esto no se sostendrá al volverse más heterogénea nuestra población. Una conducción cada vez más diversa también será más exitosa: al acelerarse el ritmo del cambio enfrentamos problemas muy complejos, y con una mayor variedad de visiones y exper
iencias disponibles habrá más probabilidades de enfrentarlos con éxito.

9. La misión tendrá preponderancia sobre el dinero

Los economistas han destacado desde hace mucho el poder de los incentivos financieros. Lo que importa es lo que se mide; la competencia genera excelencia; uno recibe el equivalente de lo que paga. Todo esto es lógico, pero en muchas circunstancias no termina de explicar las cosas. Recientes estudios en el mundo real han mostrado que tener un propósito asociado con el trabajo produce mejor desempeño que la recompensa puramente financiera. La próxima generación de trabajadores esperará estar vinculada al trabajo por algo más que sólo medios financieros.

10. El ADN será imparable

La decodificación del genoma humano ha lanzado una oleada de nuevos tratamientos y abordajes. Pero por inspiradores que sean estos ejemplos el impacto de los datos genéticos está en su infancia.

11. La capacitación médica se reescribirá

La actividad médica moderna comienza con una experiencia de entrenamiento: días interminables de guardias sin fin, cuando se fuerza a los jóvenes residentes a ingerir -y dar- diagnósticos con aptitud refleja de expertos. A medida que la biblioteca de conocimientos médicos se expanda más allá de la capacidad de cualquier doctor de retener toda esa información, los médicos del futuro tendrán que convertirse en intérpretes de datos, recurriendo a herramientas técnicas del estilo de Watson para diagnosticar y optimizar tratamientos. Esta transición promete hacer más efectivo el cuidado de la salud e idealmente permitirá a los médicos concentrarse en la tarea cada vez más importante de la atención a los pacientes.

12. La empatía humana será central

No son sólo los médicos los que pueden mejorar el trato con los pacientes. Todos debemos escuchar y responder con más sensibilidad. De hecho, a medida que el aprendizaje de las máquinas y la inteligencia artificial se van incorporando más profundamente en la manufactura y el lugar de trabajo, la arena que nunca será usurpada por la tecnología es la de la comunicación entre humanos.

13. La actividad empresaria no será para todos

Cada vez más jóvenes quieren crear su propia empresa, ser sus propios jefes y tener su propio éxito a lo Zuckerberg. Los líderes de Estado destacan las virtudes del mundo de las nuevas empresas. Hay sólo un problema: la actividad empresaria es un trabajo duro que requiere tanto asumir riesgos de alta intensidad y una capacidad de estómago de acero para absorber desilusiones. Alguna gente es adecuada psicológicamente para esta montaña rusa, pero la mayoría, no.

14. Estallarán burbujas

¿Hay una burbuja tecnológica? ¿Todas esas firmas unicornio de miles de millones de dólares realmente pueden valer tanto? La respuesta a ambas preguntas es sí. Sí, hay una burbuja tecnológica en algunos lugares. La verdad es que siempre hay una burbuja en alguna parte. Hablar de burbujas versus no burbujas es una distracción para la mayoría de nosotros, un juego de salón. Cuando las burbujas grandes estallan, casi todos se ven sorprendidos. Lo que es más importante, nuevamente, es mantenerse adaptable: si el sector en el que está involucrado termina siendo una burbuja, será hora de cambiar de sector.

15. Lo simple será más difícil

Las nuevas tecnologías a menudo crecen sobre la base de la promesa de hacer todo más simple, mejor y más barato. Con el tiempo se descubre que a menudo mejoran las cosas -e incluso éstas se vuelven más baratas-, pero las cosas rara vez se mantienen simples por mucho tiempo. Un ejemplo es el mercado de publicidad, que en un tiempo parecía bastante directo (¡avisos en las cadenas de televisión para todos!), pero los hombres de marketing tenían conocimiento limitado de quiénes veían sus avisos y cómo respondían. Los agentes de marketing ahora pueden apuntar a sectores específicos de clientes y seguir su actividad. Pero nada del mundo moderno de los avisos es simple: hay más vías para llegar a los clientes que nunca.

16. La ciberseguridad será costosa

Toda compañía es hoy una “compañía tecnológica” porque todos usamos la tecnología para operar (del mismo modo que todas somos “compañías eléctricas” porque nos conectamos a esa red). El corolario de este hecho: todos somos vulnerables a las ciberconmociones, sea por la acción de hackers o por nuestra incompetencia o la de los demás. Eso no significa que todos sufriremos conmociones, pero significa que toda empresa necesitará ciberprotección de modos que aún no se han considerado en los presupuestos. Los costos aumentarán. Puede contar con ello.

17. China y la India serán dominantes

Los comentaristas venían prediciendo desde hacía tiempo que los “gigantes dormidos”, China y la India, despertarían para desafiar el dominio económico de Estados Unidos y Europa. En los últimos 20 años el avance por este camino no ha sido una línea recta, pero ha sido innegable. El impacto de estas economías en ascenso seguirá profundizándose.

18. La comida será más sana

Se acabaron los jarabes con alto contenido de fructuosa. No hay más grasas trans. Menos sal, azúcar y grasa en general. Las góndolas de los supermercados estallan con la presencia de alimentos más sanos. El éxito de Chipotle y Whole Foods ilustra que los consumidores están dispuestos a pagar por productos de más alta calidad. Lo que en un tiempo fue un lujo con el paso del tiempo se convertirá en la norma.

19. El efectivo desaparecerá

Los pagos electrónicos vía celular y los chips son la ola que terminará barriendo por completo con la necesidad de efectivo. El viejo dicho anglosajón “te doy un centavo (penny) si me decís qué pensás” ya no tiene ningún sentido.

20. Todos seremos una familia

Los teléfonos, los aviones y la televisión, todo ha servido para hacer más pequeño el mundo y la ola de cambio tecnológico en marcha generará una proximidad aún mayor. Tendremos menos permiso para ignorar los problemas de otras partes de planeta y tendremos interés en mantener la paz familiar. De las veinte, esta predicción es la que tiene la mayor medida de esperanzas: que el creciente conocimiento e intimidad de todos con todos lleve a una mayor comprensión y mayores oportunidades para todos.

Por: Robert Safian
http://www.lanacion.com.ar/1858433-veinte-predicciones-para-los-proximos-veinte-anos

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