Cada vez que hablo con un emprendedor y me cuenta que quiere encarar un negocio propio pienso que es la mejor decisión que pudo haber tomado, y trato de alentarlo para que se anime y se arriesgue. Admiro aquellos emprendedores que ponen todo en su proyecto, aunque creo que es más fácil decirlo que hacerlo.

 

 

Claro, es fácil decirlo trabajando en relación de dependencia en una multinacional con excelentes condiciones laborales, y sabiendo que a fin de mes cuento con mi remuneración acreditada en la cuenta corriente. Sin mencionar otros beneficios como obra social, vacaciones pagas y la tranquilidad de saber que si hago mi trabajo, todo marcha bien. Al menos, hasta que alguien diga lo contrario. :(

 

En fin, mientras tanto en mis tiempos libres trabajo y me especializo en ayudar a PyMEs y emprendedores en aumentar sus ventas utilizando las nuevas tecnologías. Ya que creo que estas organizaciones contribuyen a consolidar la competitivadad y distribución económica de los mercados regionales. Incentivan el desarrollo de las actividades innovadoras, la generación del empleo y el logro de proyectos de alto impacto económico, social y tecnológico. Al mismo tiempo, estoy convencido que las nuevas tecnologías cumplen un rol fundamental para el desarrollo socio-económico de un país.

Cuando las primeras aprenden a sacar el máximo provecho de las segundas, logran fortalecer su posicionamiento, generando así el crecimiento necesario para competir en los mercados internacionales.

Cuando me reúno con una empresa-cliente entiendo que mi función es guiarlo en logar su objetivo, y ese es el principal problema, entender cual es el objetivo, ya que la mayoría de las veces ni estas lo conocen. Si por supuesto, “quiero aumentar las ventas”, “quiero mas clientes”, “quiero ser mas conocido”, “quiero más visitas en mi pagina web”, “tengo pagina web pero nadie me llama”, “tengo pagina web pero nadie completa el formulario”, “quiero mas seguidores”, son algunas o todos los “objetivos” que manifiestan. Sin embargo, como se daran cuenta, no son más que expresiones de deseo. Es por eso que necesitamos, en primer lugar, definir un objetivo, o más precisamente, un “objetivo estratégico”.

Para eso los invito a recordar el concepto de Objetivos Estratégicos:

“Se denomina objetivos estratégicos a las metas y estrategias planteadas por una organización para reforzar, a largo plazo, la posición de la organización en un mercado específico, es decir, son los resultados que la empresa espera alcanzar en un tiempo mayor a un año, realizando acciones que le permitan cumplir con su misión, inspirados en la visión.” Fuente: wikipedia.org

También me interesa repasar cuales son sus características, ya que son las que nos permiten diferenciarlos de las expresiones de deseo, que son aquellas que nos distraen de nuestra verdadera misión.

En resumen, los objetivos deben poseer las siguientes características, y destaco en negritas lo que creo fundamental:

  • Alcanzables.
  • Comprensibles.
  • Medibles
  • Deben ser cuantificados o expresados en cifras.
  • Están ubicados en un horizonte temporal.
  • Deben derivarse de las estrategias de la institución.
  • No deben ser abstractos.
  • Deben tener la capacidad de transformarse en tareas específicas.
  • Deben posibilitar la concentración de recursos y esfuerzo.
  • Deben ser múltiples.

Veamos algunos ejemplos:

Ejemplo 1: “Quiero que mis ventas aumenten un 20% al 31/12/2013”
Ejemplo 2: “Quiero aumentar la participación en el mercado, para eso necesitamos que nuestra facturación sea un 15% mayor a la actual en los próximos 6 meses, así lograremos representar el 25% del total facturado en la industria”
Ejemplo 3: “Tenemos que ser más competitivos. Debemos abrir 10 bocas de venta adicionales para Julio de 2014”
Ejemplo 4: “Considerando la incertidumbre existente por las próximas elecciones legislativas de Octubre, debemos lanzar la start-up el 02 de Noviembre de 2013”

En las próximas entregas vamos a analizar que sigue una vez que definimos nuestros objetivos estratégicos y cómo pueden ayudarnos las nuevas tecnologías para alcanzarlos. También pretendo que entre todos descubramos que es más fácil a la hora de tomar la decisión de comenzar con un emprendimiento propio, si decirlo o hacerlo. ¿Ustedes que creen?

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