Juan Mateo es licenciado en Ciencias Económicas, magíster en Gestión Financiera, diplomado por The Wharton School y la Universidad de Columbia y ha ocupado cargos en más de cinco casas de estudio.

Sin embargo, reniega de la educación de negocios convencional. Por eso, suele ser es convocado por líderes empresarios de Europa y América para que dicte sus cursos heterodoxos, en los que se aprende de liderazgo, management y negociación a través de catas de quesos y hasta con obras de teatro. Desde España, el país que lo vio nacer, Mateo cuenta a Management cómo y por qué deberían cambiar las escuelas de negocio. Lo hace a pocos días de arribar a la Argentina, cuando se presente en el Foro Anual de Management 2013, organizado por RHUO Executive Education, junto con Álex Rovira y Mario Alonso Puig, con quien formó el grupo “Logra”. El encuentro se realizará el próximo 29 de octubre en el Hotel Four Seasons.

¿De qué trata el proyecto Logra?

Pretendemos dar una visión diferente y muy innovadora de lo que debe ser liderar una organización. Planteamos una visión distinta del liderazgo, para intentar conseguir una respuesta que sea válida para tiempos como los actuales. Los modelos que existían no nos parecen válidos para los desafíos de hoy. Estamos ante un cambio de época, de paradigmas, de circunstancias, que necesita una respuesta distinta.

¿Cómo es este nuevo liderazgo?

Es un liderazgo que tiene que estar orientado por y fundamentalmente al reconocimiento de que lo más importante es el ser humano y su talento. Este punto se ha venido tratando desde hace muchos años pero fue aplicado de una forma hasta cínica. La propuesta es dejar claro que ésta es la era del ser humano, del talento, del reconocimiento de que el ser humano es el activo de éxito en el mundo actual.

¿La reinvención viene de los líderes o desde las “bases” de las nuevas generaciones?

De ambos. La gente joven tiene una fuerza brutal, pero también una inexperiencia muy amplia. Entonces, puede cometer errores muy graves. Los más grandes tienen una experiencia brutal pero también están mediatizados por esa experiencia, no comprendiendo los nuevos escenarios.

¿También habría que convencer a los accionistas?

En el fondo, los accionistas del dinero vienen “como consecuencia de”. Es decir, voy a obtener los recursos cuando se comprueba que el modelo de negocio que estoy aplicando es exitoso. Lo que está saliendo a la luz, ahora, es que las empresas que no están dirigidas a la gestión del talento y que no lo tienen como estratégico, empiezan a tener problemas muy serios, si no es que han quebrado.

¿Esta cultura del talento entonces ya se está expandiendo?

Si. No porque seamos buena gente, si no porque no nos queda otra. O la adoptamos, o fracasamos. Se ha demostrado que aquellos líderes y empresas que han salido hacia delante, son aquellos que han invertido en las personas como un capital estratégico. La cultura del talento les permitió convertir a la crisis en una oportunidad.

¿Qué ejemplo podría dar?

En España, el BBVA. El banco apostó durante muchos años por el ser humano y por el talento y está demostrando que ha dado sus frutos. Con el tiempo, sale a escena que es una estrategia ganadora. Hoy, en medio de la crisis financiera, es un banco sólido, que logró superar la crisis de una forma clara y rotunda. Si se ve allí, los índices de rotación de la gente son mucho menores que en la competencia y de lo normal.

¿Algún otro ejemplo?

Zara. El talento y la creatividad fue allí un claro foco impuesto por su fundador. La diferencia está en sus equipos, que han sabido entender el mercado, dar una solución diferente a los problemas y desafíos de la industria.

¿Cree que las PyMEs están generando más cambios que las grandes empresas?

Si, en una sociedad, queremos que esto cambie hay que empezar por la pequeña y mediana empresa. Primero, porque ellos son los que genera la riqueza. En España, el 80% de la riqueza se genera en las pymes. Hay que apostar a todos esos héroes anónimos, porque ellos son el ejemplo, incluso un ejemplo familiar.

¿Las escuelas de negocios están comprendiendo este cambio?

Las universidades necesitan reinventarse de una manera radical. No estamos enseñando la realidad a la gente que pasa por esas aulas. Las escuelas de negocios siguen enfocados por y para las finanzas. Si uno analiza cuál es el gran grupo de conocimiento con los que salen, y no digo con esto que no sea importante tenerlos, están enfocadas en finanzas. Habría entonces que modificar tanto la manera de enseñar como la forma en la que los contenidos deberían estar. A partir de ahora, se necesitará sumar todo lo que está relacionado con los seres humanos. Porque un líder se convertirá en uno cuando entienda de seres humanos. Si necesito de finanzas contrataré a una persona o a una firma de consultoría, pero no seré un líder. Y eso hay que aprenderlo y desde muy chico.

Fuente: cronista.com

 

 

 

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