Un nombre tan argentino y sinónimo de moda, como La Martina, encontró en un banco internacional, como HSBC, el mejor aliado para su negocio. ¿El resultado? Un verdadero caso de éxito.

 

La Martina se creó en 1984 sobre el concepto de que el polo no es sólo un deporte, sino también un estilo de vida y una cultura.

Desde que su fundador Lando Simonetti creó la marca, ésta se vinculó al deseo de promover el polo. Por eso, La Martina es el proveedor oficial de más de 85 eventos internacionales que se llevan a cabo cada año y de diversos clubs de polo, escuelas y universidades, además de ser el proveedor oficial de indumentaria y equipos para el prestigioso Guards Polo Club y el creador de la Colección Guards Polo Club.

Actualmente, La Martina continúa inaugurando tiendas y, aunque el mercado local sigue siendo su prioridad, la diversificación y la búsqueda de nuevos clientes impulsó a la empresa a la búsqueda de nuevos horizontes, en el extranjero.

Un socio todoterreno

Además de asistir a La Martina en la optimización financiera de sus ventas y las cadenas de suministro en pos de su expansión comercial internacional, HSBC también comenzó a brindarles servicios bancarios tradicionales a sus empleados en Argentina.

Pero el compromiso de HSBC con la marca también adquiere otros formatos: beneficios exclusivos para sus clientes Premier en las compras que realicen en La Martina, descuentos, noches de la moda, o la participación como auspiciante principal del Campeonato Argentino Abierto de Polo, por ejemplo.

De Argentina al mundo

Desde hace un tiempo y hasta la actualidad, La Martina busca expandir su negocio internacional de tres maneras distintas: con el crecimiento orgánico a través de sus propios locales de venta, en lugares como Marbella y Medio Oriente, con la firma de acuerdos de franquicias con tiendas minoristas y con la construcción de alianzas estratégicas con grandes centros de compras y tiendas departamentales.

Aunque realizar ventas fuera de sus tiendas implique correr el riesgo crediticio de operar con clientes mayoristas desconocidos, en lugares remotos y sin registro de antecedentes establecidos, este desafío es posible de afrontar gracias a la presencia internacional de HSBC, y sus soluciones para comercio exterior y servicios financieros, que La Martina viene usando desde 2003.

Dado que gran parte de las ventas de la marca se concentra en Asia, la empresa recurrió a HSBC en busca de consultoría y asesoramiento especializados en importaciones y exportaciones en la región.

Además de las cartas de crédito, La Martina también se beneficia actualmente con las soluciones que ofrece HSBC para pagos por adelantado de operaciones previas a la exportación, lo cual le permite a la marca de indumentaria financiar su producción antes de su envío. Estas soluciones le dan certezas a la compañía sobre la liberación de los fondos que se reciben antes de que los productos salgan del puerto de origen, mejorando así su flujo de fondos.

Desde el amor por el polo hasta la creación de diseños exquisitos para sus colecciones, La Martina se apoya en HSBC para potenciar su crecimiento y expandirse mucho más allá de los límites imaginados allá, por 1984.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1858337-la-expansion-de-una-marca-de-moda

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